De todo un poco
Aqui encontraras historias de mis aficiones, anécdotas, reflexiones y alguna que otra aventura real. Ademas de compartir algun tipo de conocimiento empirico.
sábado, 17 de agosto de 2013
Sin Wi-Fi
jueves, 9 de diciembre de 2010
La historia de un sobre
Alguien se lo ha preguntado?
Puede caber una carta de amor, puede caber un saludo, puede ser que alguien envíe una foto, pero hay otro tipo de sobres,,, los sobres bancarios,,, y aquí se acaba todo el romanticismos de esta anécdota.
Resulta que hace un par de días por la mañana me baje del tren rumbo a la oficina, recordé que debía sacar dinero del cajero, ya que ni para el café me alcanzaría, así que doy vuelta en una esquina por la cual no suelo pasar, para llegar a uno de los pocos cajeros automáticos que hay en el pueblo.
Al llegar al banco, de re-ojo veo que hay tres cajeros-automáticos disponibles así que sin pensar mas abro la puerta y me dispongo a entrar, casi al mismo tiempo una chica joven, la cual venia detrás de mí desde la estación del tren y que es de esas personas que de la rutina te acostumbras a ver frecuentemente, así que, por cortesía le detengo un poco la puerta para que pase detrás de mí.
Inconscientemente elijo en cual de los cajeros voy a retirar mi dinero, ¿no es así?, pues en el de la extrema izquierda hay un papel, colgando, un segundo vistazo me dice que es un sobre, y me digo mentalmente (quizás no sirve o hay basura), por lo que elijo el de extrema derecha (sin saber exactamente porque).
El cajero que elegí me dice que no tiene dinero disponible así que retiro mi tarjeta y me cambio al que está a mi izquierda que es el que quedaba en medio.
Si hacemos cuentas todo esto que les cuento ocurre en muy breves instantes, y que son mil detalles los que suceden en fracciones de segundos por lo que poco se puede razonar, pero al girar para hacer el movimiento al cajero que esta a mi izquierda, puedo ver que la chica que entro detrás de mí, eligió el cajero que tenia aquel sobre colgando que parecía basura, aquel que mi lógica evitó. Y me doy cuenta que ella había agarrado el sobre, que tal vez no fue lo primero que hizo, quizás metió su tarjeta al igual que yo y mientras le imprime su recibo, o mientras veía las opciones en pantalla agarro el sobre por curiosidad, me llamó la atención el hecho, pues el sonido dentro del sobre avisaba que había monedas me resulto muy extraño, ella discretamente y algo sorprendida sacó lo que había en el sobre, cuando se dio cuenta que estaba lleno de dinero, billetes de 500 euros,,, muchos!!! (que yo jamás había visto), y de 100 muchos también nunca había visto tantos juntos, y monedas….algunas.
Mi cabeza no pudo hacer otra cosa más que mecánicamente sacar mis 20 euros, recoger mi tarjeta y salir de ahí pensando en mil cosas.
Quien dejó tanto dinero ahí? Si ese dinero alguien se lo dejó a esa chica porque ese arriesgo tanto? Si alguien quiso depositar no debió saber que las monedas no pasan por la ranura? Quien pudo haber olvidado tanto dinero, calculando mas de 15,000 € .
También pensé, que hubiera pasado si mi lógica me hubiera llevado a ese cajero, que hubiera pasado si lo hubiera tomado….
En fin, no lo digo por el dinero, pues al final de cuentas es un dinero que no es mío, y que en caso de haberlo tomado si hubiera causado mucha tentación, pero no es tan fácil pensarlo así, ya que hay cámaras que están vigilando día y noche, y de donde pudo salir ese dinero, quizás alguien lo puso ahí con algún propósito o quizás en verdad alguien lo extravió.
El cargo de conciencia en caso de haberlo tomado seria grandísimo mas grande que el que ya me causó incluso sin haberlo tomado.
Desde ese día, no he visto viajar en tren a esta chica… será que ahora viaja en coche?
Saludos
domingo, 11 de julio de 2010
Problemas de idioma
Soy un caso peculiar en el que trato de compartir siempre mis anécdotas aun cuando no tengo la más minima noción de escritura. Pero tratare de darme a entender.
He tenido la oportunidad de estar en diferentes países y como siempre cuando la lengua del país que se visita no es la propia siempre surgen algunos detalles. Lo curioso de esto es que en donde mayores problemas tuve con mi "español" fue en España, mas específicamente en Cataluña. Después de largas meditaciones resumí que para darme a entender, necesitaba pensarlo como decir las cosas 3 o 4 veces mas de lo normal. Es decir:
1.- ¿Como lo diría normalmente?
2.- ¿Como creo que me entenderán?
3.- ¿Como creo que ellos lo entienden?
4.- Pensar en una alternativa diferente a las 3 anteriores.
Llegue a la panadería, donde una chica no del todo amable, mas bien normal, dice; "quien sigue!"
- Quisiera una barra de pan, por favor. (barra?? Primer error, aún no entiendo porque se me ocurrió)
- Barra? – Contesta la señorita, con cara de no saber exactamente a que me refiero, pero me da un baguette (que no lo pedí como baguette pues supuse que seria un término afrancesado) pero me entendió.
Debo reconocer que después de unos días de vivir en un lugar extraño pues como que ya se extraña la “telera o el bolillito”, por lo que se me ocurre preguntarle si no tenia uno que estuviera mas “suave”.
Y pues ahí se acabo todo el buen trato entre ambos.
- “¿Como que suave?”- me pregunta con cierta incertidumbre la señorita.
- Pues algo menos crujiente, vamos algo mas “blandito”- repliqué.
- “¿blandito?” contestó con asombro.
- Pues si, algo mas “esponjoso”- insistí con algo que yo lo veía como sinónimo de suavidad.
- No, pues así esta hecho y no hay más – contestó a forma de cerrar el dialogo.
En fin para no discutir me quede con las ganas de mi pan suavecito o esponjosito.
En otra ocasión, en la misma panadería, vi un letrero sobre puesto en una canasta perfectamente bien decorada la cual contenía unas bolitas de masa con un poco de azúcar, freídas en aceite, que lucían y olían deliciosas, y decía; “Buñuelos de viento”, y díganme si no soy pendejo, se me ocurre preguntar ¿de que eran? y pues si, la respuesta fue;
-De viento.
La verdad ya solo por pena no quise insistir, pero ya con el tiempo supe de qué eran, pero en ese momento me quede igual que ustedes.
Fin.
viernes, 18 de junio de 2010
El pensamiento divergente y la estafa
Entre los usos y abusos cotidianos nos enfrentamos a un número infinito de situaciones en las que debemos tomar decisiones, las cuales siempre están llenas de caminos desconocidos.
El pensamiento divergente nos ayuda, consciente o inconscientemente a tomar algunas de estas decisiones como el caso siguiente.
Todos hemos visto alguna vez a esos sujetos que a base de engaño, timan a la gente y nada más me refiero a los de "y donde quedo la bolita?". Con gran habilidad en las manos hacen casi imposible que cualquier persona les gane, salvo sus conocidos compinches que actúan como anzuelos, para que el pez gordo caiga.
Desde muy pequeño mi papá me explico como hacían eso y yo siempre dije cuando sea mayor seguro que a mí no me pasara, por muchos años pensé y pensé una fórmula para ganarles y al parecer lo logre pero no estaba totalmente seguro así que pasaron muchos años hasta que un día finalmente me arme de valor. Casi por casualidad llegue a un lugar donde había un par de tipos aplicando este viejo truco para hacer dinero con este tipo de estafa y decidí entrar, caí en su juego (intencionalmente) la primera vez perdí por obvias razones pero le dije, quiero apostar nuevamente, y con gesto de emoción aceptaron que yo subiera la apuesta. Solo que pedí aumentar la apuesta bajo una condición, que yo si adivinaría. El personaje de las tapitas hizo lo suyo, intento marearme, con una impresionante habilidad movió las manos sin que yo me diera cuenta nuevamente donde había quedado la bolita, pero me aferre puse un dedo sobre una de las tapitas y dije;
Escogí una y puse mi dedo sobre una de las tapa, le hice saber que su habilidad era tal que yo seguramente perdería, por lo que pedí que primero el levantara las otras dos. Su reacción inmediata fue un gesto de furia lo invadió y por un momento estuvo a punto de seguir el juego pero sabía que de cualquier forma yo ganaría. ¿Te preguntas porque?
Ingeniería Concurrente
La ingeniería concurrente no es otra cosa más que la vieja fórmula de "hacer más con menos", y digo vieja fórmula por que así lo hemos escuchado desde hace muchos años pero comúnmente la pasamos por alto y no reflexionamos sobre esto.
Solo por mencionar algunos ejemplos no hace falta más que ir a los mercados tradicionales, pedir a una “marchanta” medio kilo de frijol y nos hará un “cucurucho de papel” ha y eso si un doblez en la parte superior para que no nos brinquen antes de tiempo los frijoles. ¿Quien lo diria, hacer un empaque con una hoja de papel?.
Un ejemplo de lo contrario a este tipo de pensamiento seria como ponerle 5 ruedas a un coche, con el pretexto de decir "pa'que pueda andar por si seme poncha una".
Sin duda alguna es una brillante idea, pero no es una solución rentable.
La idea de la ingeniería concurrente es poder dar soluciones de diseño e ingeniería basadas en todo el apoyo de tecnológico y científico que tenemos a nuestro alcance hoy en día y aprovecharlas de la mejor manera.
"Echando a perder se aprende", nada más falso que esto, ya no, ya no estamos en esa época en donde podíamos decir eso, se ha invertido tanto en investigación, desarrollo y producción de conocimiento científico que hoy en día ya no es una frase para nuestros tiempos.
Ya no, ya tenemos todas la herramientas tecnológicas y científicas ahora es momento de aplicarlas junto con nuestro conocimiento empírico, este último es la capacidad que tenemos los seres humanos para analizar y decidir. No sé si estén de acuerdo pero creo que deberíamos explotarlo más ya que es el único que nos hace ser diferentes del resto de los animales.
jueves, 13 de mayo de 2010
Apatia!!!!
Un humilde hombre campesino de visita en la ciudad de México se ve en la necesidad de tomar lo que bien conocemos como las "peseras" (si con "s" pues alguna vez fueron de a peso). La frase celebre de todo amigo conductor es; "los molesto si se recorren para atrás", Frase a la que nadie atiende y a diferencia del resto de la gente, el humilde anciano buscaba desesperadamente una y otra vez hacer lo que el conductor pedía insistentemente. Todos permanecían inmóviles, enfrascados en una burbuja impenetrable.
El anciano, cuando escucho por cuarta o quinta vez al conductor pedir nuevamente que se recorrieran para atrás, le replica con cierto tono de asombro y un poco de enfado.
"Pus yo si me quiero ir pa'tras, pero estos no se mueven... ya echaron raíces"
El asombro fue de todos en ese momento se reventaron las burbujas, las cápsulas, el anciano no hizo otra cosa mas que despertar una ápice de conciencia, hizo ver que nuestra indiferencia no sirve de nada, no ayuda, no contribuye.
Y ¿si somos así ante una cosa insignificante?, somos así de indiferentes con las cosas que no tienen trascendencia, ¿se imaginan que sucede si seguimos siendo indiferentes ante las cosas que si son importantes?.
A un lado la indiferencia.
lunes, 29 de marzo de 2010
El Mexicano Moderno
Ayer recibí uno de esos correos electrónicos llamados "cadenas" en donde nos hace reflexionar sobre el hecho de que nos obligan a hacer un esfuerzo "extra" a la clase trabajadora, a las amas de casa, a los padres de familia, a los empresarios que generan empleos aún en condiciones adversas, etc. En fin. Todos debemos pagar menos ellos, nuestros 500 diputados que no se preocupan de llegar a fin de mes. Y si no se preocupan de eso entonces que les va a preocupar nuestra situación general.
Pero realmente ¿que hacemos nosotros para evitar eso? Somos una sociedad acomodada que permitimos que abusen de nosotros, nos llena de miedo imaginar que podemos perder nuestro trabajo si hacemos algo para revertir esta situación, sin pensar que cada día perdemos mas si seguimos permitiendo estos abusos.
Despertemos, hagamos algo, en verdad creo que si lo intentamos no perdemos mas de lo que en un futuro cercano perderemos.