Bueno quizás este tema sea muy particular, por lo tanto con poco interés general, aseveración bajo la lógica de una maestra que tuve en el bachillerato. En fin, la idea de hacer un comentario sobre este tema que me apasiona es por dar a conocer como una parte de la ingeniería se puede aplicar a nuestro día a día.
La ingeniería concurrente no es otra cosa más que la vieja fórmula de "hacer más con menos", y digo vieja fórmula por que así lo hemos escuchado desde hace muchos años pero comúnmente la pasamos por alto y no reflexionamos sobre esto.
Solo por mencionar algunos ejemplos no hace falta más que ir a los mercados tradicionales, pedir a una “marchanta” medio kilo de frijol y nos hará un “cucurucho de papel” ha y eso si un doblez en la parte superior para que no nos brinquen antes de tiempo los frijoles. ¿Quien lo diria, hacer un empaque con una hoja de papel?.
Un ejemplo de lo contrario a este tipo de pensamiento seria como ponerle 5 ruedas a un coche, con el pretexto de decir "pa'que pueda andar por si seme poncha una".
Sin duda alguna es una brillante idea, pero no es una solución rentable.
La idea de la ingeniería concurrente es poder dar soluciones de diseño e ingeniería basadas en todo el apoyo de tecnológico y científico que tenemos a nuestro alcance hoy en día y aprovecharlas de la mejor manera.
"Echando a perder se aprende", nada más falso que esto, ya no, ya no estamos en esa época en donde podíamos decir eso, se ha invertido tanto en investigación, desarrollo y producción de conocimiento científico que hoy en día ya no es una frase para nuestros tiempos.
Ya no, ya tenemos todas la herramientas tecnológicas y científicas ahora es momento de aplicarlas junto con nuestro conocimiento empírico, este último es la capacidad que tenemos los seres humanos para analizar y decidir. No sé si estén de acuerdo pero creo que deberíamos explotarlo más ya que es el único que nos hace ser diferentes del resto de los animales.
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